Hola mi doncella preciosa, mi adorada Dulcinea…amor de siempre y mi terrón de azúcar morena. Plasmo aquí lo que cada día pienso, y que, cuando tengo la oportunidad, te digo. Mi alma anhela tenerte a mi lado, mi corazón cada día me pregunta cuándo volverá a latir tan rápido como esas tardes cuando me besabas; yo respondo que pronto, que tenga paciencia.
Escuchar tu voz es imaginar tus ojos brillantes, percibir el olor de tu cabello y sentir tus manos sobre las mías. Cada parte de ti es perfecta, no hay que cambiar, ni que envidiar. Y es que, como le dijo El Libertador a Manuelita:
“¡Tú solamente existes en el mundo para mí! Tu prístina pureza y rocío tutelar es como un ángel que da animo, necesario para mis sentidos y mis deseos más vivos. Por ti sé que voy a tener la dicha inmensa de gozar de los placeres de este y del otro mundo (el del amor), porque desde el principio supe que en ti existe todo lo que yo ansió en mis más caros anhelos.
Cada palabra escrita, cada pensamiento. Proviene de ti. Por ti. Una bella doncella me obsequió una vez un escrito que decía: “Si no te hubiera encontrado… aun te estuviera buscando”. Que privilegio el tenerte a mi lado. Pensaba que la vida no podía dar tanta felicidad…y llegaste tú.
Tu cuerpo perfecto, tu inteligencia, tu sencillez, tu corazón dispuesto a escuchar la voz de DIOS, tu determinación , tus ojos brillantes, tus detalles, tu disposición, tus ganas, tu sonrisa, tus caras, tu frente, tu negro (a no… ese soy yo),.
TU COMPLEMENTAS MI VIDA, no eres igual a mi. Que bueno, asi podemos aprender el uno del otro. Yo te enseno a no decir Nadien, y tu a ser humilde, yo te volteo los corazones (se aplica para varias cosas) y tu me ayudas a vivir lo que predico.
Yo te amo. Y tú… ¿Me amas?
Siempre suyo: Jimmy Daniel Quijada.
Maracay-Venezuela. 10:32pm 12/10/11
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